La pulseada más profinda en América Latina |
Por Hernán viudes (Cetedo) |
HONDURAS
Por Hernán Viudes
Los actores sociales del Golpe de Estado y las posibles repercusiones en nuestro continente.
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GOLPE DE ESTADO CÍVICO-MEDIÁTICO-MILITAR
La pulseada más profinda en América Latina
El Golpe de Estado en Honduras reúne nuevamente a los actores políticos de las dictaduras de los ´70, la jerarquía de las Iglesias Católica, los grupos económicos y las Fuerzas Armadas. A ellos, y como rasgo ya definitivamente característico de los últimos movimientos desestabilizadores de la región en el siglo XXI globalizado (Venezuela, Bolivia, Argentina), se le suman los medios masivos de comunicación que, defendiendo sus propios intereses, cumplen un rol clave legitimando socialmente lo que las botas y los tanques realizan de hecho –de facto- : si no informan que hay un golpe de Estado, (des)informan con un mensaje supuestamente neutral de “cambio de gobierno”.
Según la luchadora feminista Melissa Cardoza le narró a Cetedo, “los medios han alentado al golpe y ahora lo sostienen”. Los diarios nacionales de Honduras fueron coherentes al respaldar al dictador Roberto Micheletti Baín con lo realizado previo a la destitución de Juan Manuel “Mel” Zelaya Rosales, para eso habían “trabajado” durante meses: “Gobierno de “Mel” asfixió la economía: Honduras en declive económico”. La convocatoria a una consulta sobre una posible reforma constitucional había sido presentada, paradójicamente, como el fin de la democracia: “Zelaya planeaba disolver el Congreso”. Una construcción de la realidad del diario La Prensa que permite la más insólita inversión de los hechos, donde el autoritario pasa a ser el paladín del consenso -“Micheletti convoca a un gran diálogo”- y viceversa, -“Zelaya se va en pijamas y con la dignidad maltrecha”-. En estos casos la CNN es la encargada de globalizar las mentiras: “Recibimos una carta de renuncia y le vamos a dar trámite (…) Esto no es ningún golpe, es una transición de mando”. Por esa cadena se presentó al golpe como “un cambio de gobierno” a partir de la difusión de la supuesta carta de renuncia de Zelaya, que resultó ser totalmente falsa.
Una vez derrocado el presidente Zelaya , los golpistas pretenden legitimarlo local e internacionalmente, y es allí que aparece la palabra de la Iglesia Católica que niega lo ocurrido y hace un falso llamado a la paz con un lenguaje un tanto amenazante: “(El) Cardenal Oscar Andrés Rodríguez pide a Manuel Zelaya que no regrese a Honduras. “Hasta el día de hoy no ha muerto ni un solo hondureño, por favor, medite porque después sería demasiado tarde.””. Y lo fue: luego hubo muertos –dos oficiales, cinco en total desde el golpe del domingo 28-, aunque tampoco así cuestionaron la represión. Es que esta vez no hizo falta la tergiversación periodística, sólo que publicaran el documento de la Iglesia hondureña que de tan duro y jugado, denota una gran similitud con los intereses de los sectores dominantes que defienden. “A la Organización de Estados Americanos pedimos que preste atención a todo lo que venía ocurriendo fuera de la legalidad en Honduras (…) La situación actual puede servirnos para edificar y emprender un nuevo camino, una nueva Honduras”. Con este llamamiento cómplice a mirar para adelante y olvidar lo sucedido, una vez más la cúpula eclesiástica se acerca a los sectores dominantes –Teología Monárquico-Sacerdotal- y se aleja de la opción por los pobres -Teología de la Liberación-.
Pero los nuevos golpes se enfrentan con otra coyuntura política en Latinoamérica, es que los representantes de los gobiernos populares saben que en esta pulseada en Honduras se juega mucho más que la suerte de un gobierno, de un país, de una parte de América. Si logran torcerle la muñeca a los fuertes intereses económicos y políticos y reponer a Zelaya en el poder marcará un hito en la soberanía de estos pueblos y en su autodeterminación y podrán avanzar en procesos de creciente independencia del imperio. Es por eso que hay presidentes que acompañaron a Zelaya y lo respaldan de una manera inédita en la historia de la región: la Organización de Estados Americanos (OEA) , la Unión de Naciones del Sur (Unasur), el la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), el Mercado Común del Sur (Merosur) y hasta la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea (UE) se pronunciaron en contra del golpe. De lo contrario, será un gran retroceso, los sectores de derechas se afianzarán y ocuparán los espacios de decisión política con una gran sed de venganza por lo mucho que se ha realizado en poco tiempo en América Latina. Dos de los cuadros golpistas hondureños más importantes tienen el título de estudios en torturas de la Escuela de las Américas: el Comandante de la Aviación de Honduras, General Luis Javier Prince Suazo, y el Jefe del Estado Mayor Conjunto, el General Romeo Vásquez.
Este tipo de personajes se reúnen en las fundaciones financiadas por la USAID (Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional), la NED o la CIA (Agencia Central de Inteligencia) de EE.UU. y desde allí operan desestabilizando a los presidentes como Zelaya. Ése ese el caso de Unoamérica, la organización de ultraderecha que crece peligrosamente en toda América Latina, que considera que “en Honduras no se ha producido un golpe de Estado, sino una sucesión constitucional, perfectamente legítima (…) A medida que los días vayan pasando, el mundo civilizado – ¿el resto seríamos la barbarie?- les irá dando la razón. (…) ¡Honduras cuidado con la invasión Chavista!”. Información “copiada y pegada” por las agencias de noticias como Infobae: “Se incrementa la crispación social en ese país por la intervención chavista”. Unoamérica tiene en su prontuario operaciones similares en Bolivia, Venezuela y El Salvador y se expande con la divulgación de propaganda desestabilizadora en el todo el continente. Son estas Organizaciones No Gubernamentales las que hacen el juego sucio que sostienen aquellas agencias norteamericanas. Allí también hay una interna; si bien el Departamento de Estado de EE.UU. oficialmente desautorizó el golpe -“La acción tomada en contra del presidente hondureño Manuel Zelaya viola los preceptos de la Carta Democrática Interamericana y debe ser condenada por todos”-; los cuadros –halcones- que ocupan desde hace décadas esos organismos oficiales tienen políticas de Estado planificadas que superan los recambios gubernamentales. Contradicciones que se descubren en las declaraciones de Hillary Clinton: “Hacemos un llamado a todas las partes en Honduras a respetar el orden constitucional y el imperio de la ley”. ¿Por qué “a todas las partes”, acaso piensan que el gobierno democrático es “una parte más” que violó la ley?
El otro actor político de este golpe cívico-mediático-militar, son las cámaras empresarias y los grupos económicos, quienes ocupan los espacios de “gestión” porque cuentan con los “mejores administradores” – (think tank) tanques de pensamiento-de los modelos neoliberales que suelen implementar: el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (CHOEP), la Federación Nacional de Comercio e Industrias de Honduras (FEDECÁMARA) y la Asociación de Medios de Comunicación (AMC). A modo de ejemplo de los lugares que se reservan las corporaciones económicas, vale la información del diario hondureño El Heraldo: “el empresario Benjamín Bográn, quien hasta el jueves fungía como vocero del Cohep, fuera juramentando como ministro de la Secretaría de Industria y Comercio”.
El actor social, la realidad silenciada
Son conocidos los casos en los cuales ciertos dirigentes políticos que llegan al poder con discursos populares se dan vuelta y gobiernan a favor de las clases dominantes. Pero cuando sucede a la inversa, cuando un Presidente surgido de las clases dominantes, que llega por uno de sus partidos –el Partido Liberal- y toma medidas populares, puede pasar lo que sucedió en Honduras. Una de las luchadoras feministas que resisten al golpe de Estado, Melissa Cardoza, analizó que “Zelaya se movió a la izquierda y lo tratan como un traidor de su clase. Se lo están cobrando durísimo, el apoyo ahora es del movimiento popular que ha visto la posibilidad de una constituyente a través de las iniciativas del Ejecutivo.” Zelaya se incorporó al ALBA y se acercó a los gobiernos progresistas de la región, quienes son hoy los que más lo defienden. Fue así que comenzó a recibir el apoyo de los movimientos populares de base de Honduras; de a poco y con dudas al principio por el sector del cual procedía, proceso que se aceleró con los últimos acontecimientos. “Nos hemos organizado en el Frente de Resistencia Popular, con carácter nacional y permanente en coordinación con todos los municipios del país, para crear una resistencia activa y pacífica con el fin de restituir el orden constitucional y el respeto a los derechos humanos”. Coinciden en que la situación no es nada sencilla para el gobierno democrático. Son estas organizaciones de base y los sectores más populares los que respaldan a Zelaya, los que se movilizan y sufren la represión de las Fuerzas Armadas y los que denuncian los que los grandes medios silencian. El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) denunció que los “militares que han formado parte del Escuadrón de la Muerte 3-16 (1) ahora se dicen abanderados de la Constitución de la República haciendo llamados para ponen en práctica su vieja estrategia de terror. Ese es el papel que está jugando Jackeline Foglia Sandoval” Licenciatura en Ciencias Políticas en EE.UU., de 1984 a 1995 fue oficial en el ejército de Honduras, desempeñándose en varias unidades militares y en 2002 fue seleccionada por el COHEP para llevar adelante las negociaciones por el Tratado de Libre Comercio.
Melissa Cardoza, describió a Cetedo las condiciones en las viven por estos días: “Hay toque de queda de 9 a 6 de la mañana. La gente que debe ir a trabajar temprano está con muchos riesgos para hacerlo. Están suspendidas algunas garantías y eso hace posible la acción de la policía y el ejército en contra de cada ciudadano (a). (…) Hay muchos detenidos y órdenes de aprehensión para todo el gabinete del Presidente Zelaya y para los dirigentes populares. Estamos cercados al interior del país. Los canales no toman nunca ninguna imagen de la movilización contra el golpe. (…) Hoy sábado hubo por lo menos 100 mil personas en las calles.” América Latina decide por estas días mucho de lo que podrá ser, o no, en los próximos años. A los últimos intentos de desestabilización de los gobiernos populares que se vivieron en la región, se le suma ahora esta vieja-nueva práctica, tan cruel como peligrosa. Si se revierte el golpe como sucedió en Venezuela en 2002 habrá posibilidad de avanzar hacia sociedades latinoamericanas más justas, libres, soberanas e integradas. Si los golpistas triunfan, la derecha avanzará nuevamente; donde puedan por “las buenas” -vía electoral o con golpes suaves- y donde no, por las malas –golpes cívico-mediático-militares-. “Está cuesta arriba su regreso, si es que vuelve y si es que no lo matan…”.
1) Crímenes contra los derechos humanos que resultaron en la desaparición de alrededor de 184 hondureños en la década de los 80.
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Cetedo |
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Fuente Clarín
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