Una introducción necesaria sobre el Golpe militar |
Por Stella Calloni |
HONDURAS
Por Stella Calloni
La historia de un país marcado por la intromisión de Norteamérica, con bases militares y personajes vinculados a la CIA. |
La ambigüedad en la respuesta de Estados Unidos ante el golpe militar en Honduras, donde los viejos halcones de ese país han actuado sin ninguna reserva en apoyo de esta acción que amenaza a toda América Latina, como lo evidencian sus posiciones actuales de reconocer y apoyar al régimen de facto, significa también el desconocimiento de la voluntad de organismos internacionales como la OEA y la ONU y la posición mayoritaria incluyendo a Europa, que demandan la inmediata reintegración del presidente Manuel Zelaya, como única alternativa.
Elegir al presidente de Costa Rica Oscar Arias, cuyo Premio Nóbel de la Paz fue uno de los más cuestionados precisamente en Centroamérica, fue una mala señal también de Washington. Pero no sólo es gravísima esta impasse para el pueblo hondureño, que ha sido víctima de dictaduras militares y también de la ocupación militar extranjera, que no está referida a una sola base como la de Soto Cano en Palmerola. Hay más bases en construcción y también estructuras de anteriores bases, que se armaron durante la guerra de Estados Unidos contra Nicaragua, cuando se convirtió a Honduras en la rampa de ataque para sus vecinos.
El pueblo hondureño pagó una alta cutota en los años 80 con más de 200 desapariciones forzadas, - incluso se sabe que existe una cifra superior- y miles de detenidos, torturados y perseguidos. Que diplomáticos, militares y funcionarios de Estados Unidos, con sus bases y equipos militares que trabajan en acciones conjuntas que involucran a otros países de América Latina estaba involucrado en el golpe no hay ni siquiera necesidad de demostrarlo. Es imposible que con toda la inteligencia que camina en esos países y con la protección que dan a sus bases no lo supieran. Lo sabían con precisión.
También un simple seguimiento periodístico de cómo trabajaba la embajada a cargo de un viejo halcón, Hugo LLorens, y simplemente conocer con quien reunían personajes como John Negroponte, el hombre que dejó armado un fuerte poder económico y político desde que fue amo y señor de Honduras en los años 80, el golpe estaba cantado.
Las contradicciones en que cayó Arias diciendo primero que había recibido un llamado desde el aeropuerto de Costa Rica, donde los golpistas dejaron al presidente hondureño después de secuestrarlo en la madrugada del 28 de junio y luego que se había enterado por llamados del exterior, que de acuerdo a las horas, coinciden con el tiempo en que estuvo secuestrado Zelaya por los militares en su país antes de embarcarlo, ya lo incapacita para mediar.
¿Y qué es lo que hay que mediar?. Sólo una alternativa, que se entregue el gobierno a su presidente Legítimo. Negociar es conceder. ¿Qué se le puede conceder a un golpista de esta naturaleza?.
Pero hay temas que agravan aún más la situación y si de una vez los gobiernos de América Latina no toman acciones de justicia contra la serie de Fundaciones de la CIA estadunidense que están actuando a cara descubierta como una enorme ofensiva golpista en nuestros países, tendremos tiempos de dolor y de muerte.
El organismo de Derechos Humanos COFADEH, denuncia que Alejandro Peña Esclusa que preside la llamada Fundación UnoAmérica, contando con la impunidad del gobierno de facto es uno de los responsables de una campaña para el armado de supuestos grupos venezolanos , nicaraguenses y de otros países alentados por el presidente Hugo Chávez intentan crear violencia en Honduras.
Por cierto ya están actuando escuadrones de la muerte en ese país y hay suficientes mercenarios que los militares de Estados Unidos conocen muy bien, como para tratar de armar un escenario inexistente.
Peña Esclusa tiene las radios y los medios abiertos para trabajar en favor de los golpistas. Hace tiempo desde estas mismas páginas denunciamos el peligro de UnoAmérica como un remedo supranacional o internacional de lo que fue la coordinadora de la muerte: la Operación Cóndor en los años 70-80 UnoAmérica tiene el mismo fundamento y está conformada por ex militares de todas las dictaduras pasadas, mercenarios de diversos países, terroristas cubano americanos de Miami, la derecha más brutal del continente.
"Esta campaña propalada en todos los medios golpistas por Alejandro Peña Esclusa, terrorista venezolano que goza de la impunidad que le ofrece el gobierno fascista de Micheletti, es una verdadera amenaza de un asesinato colectivo. Adicionalmente informamos que a los empleados de gobierno (empezaron con el INAM) se les ha dicho que vayan a sus casas hoy y mañana "porque van a ocurrir cosas gravísimas en el país"... ¿Qué saben y qué preparan? Urge la denuncia mundial" señala el organismo humanitario.
Denuncian además que "esta campaña" mediática "busca crear terror y justificar masacres en el país".
Se informa desde Tegucigalpa que en las últimas semanas ha arreciado la campaña mediática controlada por los grupos de poder que apoyaron el golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya Rosales con el fin de justificar masacres de campesinos y dirigentes sociales. En la edición del pasado 16 de julio del diario El Heraldo se habla de un supuesto “Plan Caracas” en el que "el presidente de Venezuela, Hugo Chávez pretende desestabilizar el país mediante acciones armadas de grupos irregulares, ligados al narcotráfico o provenientes de Nicaragua".
Agrega la información que "la campaña está llegando a niveles tan alarmantes en donde se trata de influir en la opinión pública para hacer creer que existen grupos armados en departamentos como Colón, Gracias a Dios y Olancho".
Precisamente, queremos recordar que en Gracias a Dios se está construyendo una base de Estados Unidos y en Olancho se sabe que tropas estadounidenses entrenaron a mercenarios para ir a Irak.
Retomando el penúltimo párrafo de la información llegada desde Tegucigalpa señalan que "se informó que en dichos departamentos, el ejército ha destacado numerosos efectivos que mantienen sitiadas las principales comunidades de la zona. La presencia de militares es amenazante y hostil para los pobladores, que la ven como si se tratara de una situación de guerra en el país. Comunidades como la Guadalupe Carney , ubicada en Silim, Trujillo permanecen en zozobra por el asedio constante de efectivos del XV batallón de infantería, del IV batallón de La Ceiba y agentes policiales."
También recuerdan que "el pasado 28 de junio fecha en que se perpetró el golpe de estado, esos mismos militares ingresaron a la comunidad en vehículos particulares sin placas, haciendo disparos, y causando temor entre los pobladores". Marcan también el tipo de información del El Heraldo el 16 de julio conde afirma que "en comunidades como ésta del departamento de Colón, se han conformado células armadas que intentarán ingresar al presidente Zelaya Rosales."
De acuerdo a los campesinos hondureños estas informaciones "no son más que detonantes para justificar la represión militar y policial y las masacres que puedan ocurrir en cualquier momento. Aparte de ello existen amenazas latentes de que francotiradores estarían atentando contra dirigentes del movimiento social mientras se desarrollen las protestas en las calles de las principales ciudades del país".
La denuncia de los organismos también se refiere a la " notoria campaña de satanización contra los presidentes Hugo Chávez de Venezuela y Daniel Ortega de Nicaragua, que se difunde en el canal oficial del gobierno (canal 8) y otras televisoras que están en manos de la clase política empresarial que planeó el golpe de Estado contra Zelaya Rosales. De tal manera que no es casual que este día El Heraldo publique notas encaminadas a involucrar a Chávez y Ortega en supuestas acciones que buscan masacrar manifestantes, utilizar pandilleros para realizar vandalismo y tomar las instalaciones del aeropuerto Toncontín".
También hay referencia a las preocupantes movilizaciones en todo el país "de comandos militares que transportan equipo ligero utilizado en guerra convencional y la reactivación de los toques de queda en Honduras, que buscan amedrentar al Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado que lleva 18 días de multitudinarias manifestaciones en varias ciudades del país."
Entre los ejemplos citados señalan que el vocero oficial de la policía nacional, Héctor Iván Mejía "dejó entrever que durante las manifestaciones en apoyo del presidente constitucional de la República, Manuel Zelaya Rosales, habría grupos armados que pretenderían atentar contra policías e instalaciones del Estado para crear caos". Esto hace suponer que intentarán actuar infiltrando algunos mercenarios o policías, como se ha hecho en Venezuela, Bolivia y en diversos lugares del mundo cuando crearon casos, para poder reprimir masivamente.
Las denuncias sobre muertos y allanamientos violentos en casa de dirigentes sindicales, de periodistas-a los que se ha perseguido sin ninguna reacción de la SIP por ejemplo- se repiten en estos últimos días.
El pasado 15 de julio "en horas de la noche, varios hombres armados irrumpieron en la casa de Julio César Dubón, hermano de la ex magistrada Marlina Dubón, esposa del Ministro de la Presidencia Enrique Flores Lanza. Los individuos maniataron a Dubón, su esposa y golpearon al hijo de la pareja y amenazaron con matarlos registrando la casa. Se llevaron un vehículo computadoras y dinero en efectivo.
Son acciones que se suceden en el marco de una persecución implacable del gobierno de facto hacia los miembros del gabinete del Presidente Zelaya". En la denuncia del plan de los golpistas contra la población se señala que el gobierno de facto tiene como asesor a Billy Joya ex comandante del ejército 3-16, responsable de asesinatos múltiples, tortura y desapariciones de estudiantes y dirigentes populares en los años 80. Joya es un buen amigo de LLorens y un hombre a todo servicio de los viejos halcones militares de Estados Unidos.
Se denuncia también en otro envío a Peña Esclusa "y su organización UNoAmérica-brazo de la Cia- quien anunció que en Honduras habría una masacre como la de Pando en Bolivia, donde la extrema derecha asesinó a 70 personas": Esto es gravísimo. En la denuncia contra El Heraldo que habló de una supuesta conspiración del presidente Chávez para enviar a grupos de pandillas, no se necesita un experto en inteligencia para saber que ellos están pensando meter grupos violentos para poder reprimir a los manifestantes.
También se denuncia que los golpistas "han arrojado granadas de mano de uso militar contra diferentes locales comerciales y han inculpado a supuestos grupos de insurrectos que están en el país":
El golpe Militar en Honduras
El golpe en Honduras debe verse como un mensaje de los halcones de Washington. En realidad había comenzado a dar señales a mediados de junio cuando el automóvil que transportaba al presidente Manuel Zelaya Rosales fue atacado y se trató de minimizar la información hacia el exterior. Éste es un globo de ensayo de los nuevos esquemas golpistas que Estados Unidos plantea para la región, cuando su contrainsurgencia “cívica” no puede lograr la desestabilización de gobiernos, como se intenta en varios países de América Latina. Pero fundamentalmente es una acción de los halcones republicanos que en realidad a través de las diversas ocupaciones militares en Honduras, que continúan hasta hoy manejan a políticos, empresarios-especialmente estos que en muchos casos son sólo testaferros de ex agentes de la CIA reconvertidos en dueños de empresas diversas.
El presidente fue secuestrado por militares en su casa en la madrugada del 28 de junio y trasladado a Costa Rica en el mejor estilo de los golpes del terrorismo de Estado del pasado.
La gravísima situación que continuó con medidas represivas, asesinatos, secuestros de funcionarios, de periodistas y de la propia canciller Patricia Rodas y embajadores de otros países, puso contra la pared a la propia administración de Barack Obama.
Todos los testimonios y el esquema de la realidad señalan a los organismos de inteligencia y militares de Estados Unidos. Y ya hay una serie de documentos y denuncias con pruebas de ex funcioanrios honudreños,.
Hay una realidad incuestionable. Ese país mantiene una base militar en Palmerola, en la zona de Comayagua y construye otra supuestamente para la lucha antidrogas sobre la Costa Atlántica hondureña.
Con semejante instalación en un país como Honduras, la vigilancia del Grupo militar de la embajada y las instituciones como la CIA y el FBI, más sus fundaciones dependientes, disfrazadas de “democráticas”, es imposible que ignoraran el golpe de Estado.
En Palmerola, entre San Pedro Sula y Tegucigalpa, está ubicada la estratégica Base Aérea José Enrique Soto Cano, donde opera la Fuerza de Tarea Conjunto Bravo de Estados Unidos. Esta base fue impuesta en el esquema de la Guerra Fría en los años 80, cuando Washington llevaba adelante la guerra encubierta contra Nicaragua sandinista.
Por ese entonces, el embajador enviado por Estados Unidos, John Negroponte( 1981-1985) era llamado el “Virrey de Honduras” por la forma en que controlaba la situación interna de ese país y también toda Centroamérica.
Honduras es un país extremadamente vigilado y nadie podía ignorar en la sede diplomática de Estados Unidos lo que se estaba preparando contra el presidente Zelaya.
Los primeras rispideces entre el mandatario y Washington se produjeron el 27 de enero de 2006, a sólo ocho días de la asunción del gobierno cuando el entonces embajador estadounidense Charles Ford le solicitó asilo para el terrorista cubano- americano y agente de la CIA, Luis Posadas Carriles. Asi lo relató el presidente el 29 de agosto de 2008 a periodistas en su país.
Zelaya dijo que rechazó esa petición y respondió que era imposible porque Posada Carriles “era una persona seriamente cuestionada en el mundo por actos terroristas". Posada había sido detenido en marzo de 2005 en Estados Unidos supuestamente por ingresar “ilegalmente” al país, pero era una operación de la Cia para proteger a uno de sus hombres, que en el año 2000 con otros de sus compañeros, fue apresado con explosivos en Panamá, durante la Cumbre iberoamericana cuando intentaba asesinar al presidente Fidel Castro y al mandatario venezolano Hugo Chávez.
Asimismo Posadas Carriles está acusado por Venezuela por su autoría en un atentado contra un avión de Cubana aviación que estalló sobre Barbados y dejó 73 víctimas en 1976.
Al relatar estos hechos Zelaya dijo que le constaba la defensa estadounidense de ese tipo de terrorismo y recordó las constantes interferencias de las embajadas de Estados Unidos en América Latina y cómo país fue víctima de la Guerra Fría en los años 80 cuando desde ese territorio se atacaba a Nicaragua.
La oposición interna en Honduras se activaría cuando Zelaya decidió unirse a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).
En junio de 2008 visitó Honduras, Negroponte, entonces subsecretario de Estado, quien realizaba una gira regional y fue recibido por la protesta popular ya que estaba acusado por su responsabilidad en la desaparición forzada de más de 200 hondureños y extranjeros y la persecución, prisión y tomentos inferidos a otros en los años 80.
Negroponte manejó el traslado de militares de la dictadura argentina para acordar con la CIA el apoyo en la guerra sucia de los mercenarios de la “contra” nicaragüense, todo esto denunciado internacionalmente y sobre lo cual hay testimonios y documentos desclasificados.
Le preocupaba en 2008 que el presidente Zelaya, ante la situación de riesgo que presentaba el aeropuerto internacional de Tocontín en Tegucigalpa, hubiera pensando en ubicar un gran aeropuerto comercial en Palmerola.
El cálculo de Estados Unidos es que la construcción del aeropuerto significaría el retiro de su base en el lugar. “Esto (de construir un aeropuerto) no se hace de la noche a la mañana” dijo Negroponte quien al finalizar su paso por Honduras donde mantuvo reuniones con la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Vilma Morales, y el titular del Parlamento Roberto Micheletti.
La Corte y Micheletti fueron activos participantes del golpe y este asumió el gobierno, mintiendo sobre la renuncia de Zelaya que nunca existió.
También Negroponte se reunió con los ex presidentes Carlos Flores y Ricardo Maduro y otros dirigentes opositores.
Después de esta visita se incrementó la campaña opositora contra el presidente en la que la embajada de Estados Unidos tuvo papel preponderante.
EL FACTOR INTERNO
En un informe reciente el analista Guido Eguigure (Portal Rebelión, junio 2009) hizo una cronología de esta oposición interna que defiende poderosos intereses y de la que Zelaya “tomó distancia” desde el comienzo de su gestión, asumiendo una política interna independiente de esos poderes y de la presencia externa.
Sus medidas fuertes contra la corrupción estructural, la evasión fiscal, el enriquecimiento ilícito y otros males responsables de la injusticia que condenó a la pobreza y al olvido a Honduras. Zelaya eliminó el “monopolio de la importación de combustibles que dejaba ganancias millonarias a una empresa” y negocios de importación de armas y medicinas” entre otros, que durante unos 20 años estuvieron en manos del dueño de dos grandes medios de información. A su vez este potentado mediático recibía una fuerte “ayuda” económica del Estado.
“En 2008 enfrentó directamente a los diputados del Congreso en contra de un acuerdo de estos para reformar la ley electoral pretendiendo financiar de manera permanente los partidos políticos con el presupuesto nacional, propuesta que se gano el rechazo unánime de la población y del ejecutivo”, señaló el analista.
Hubo otro distanciamientos con el Congreso por la elección de la nueva corte suprema de justicia y el Fiscal General que “borró la línea divisoria entre los dos partidos tradicionales, que se ubicaron nítidamente en contra del interés nacional y en contra del ejecutivo” .
El presidente realizó importantes avances a nivel social, pese a la oposición del Congreso y las conspiraciones y profundizó una amplia alianza con los sectores populares, mientras los grandes medios no cesaron nunca de atacar a su gobierno.
Estos actuaron decisivamente en el golpe con una propaganda terrorista contra la consulta no vinculante que había propuesto el gobierno planteando la posibilidad de un plebiscito destinado a realizar una Asamblea Constituyente.
Una consulta a todas luces legal, democrática y necesaria ya que llegando al bicentenario de la independencia de América Latina uno de los puntos clave es la reforma de constituciones donde en muchos casos privan normas neocoloniales impuestas por intereses ajenos a las soberanías nacionales o utilizables para sostener las dependencias.
Los medios masivos, también secuestrados por el poder neocolonial, actúan en Honduras con la típica metodología contrainsurgente desinformando y creando miedos en la población y sus discursos son modelos envejecidos de la Guerra Fría, como se ha visto tanto en el golpismo en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina y en otros lugares.
Esa contrainsurgencia mediática se extiende por el mundo y se evidenció con el golpe en Honduras en diversos medios masivos que intentaron ocultar la gravedad del golpe e inclusive acusarlo a la víctima, el presidente Zelaya.
Esto fue imposible de sostener ante la acción clara de América Latina y otros países del mundo y la posición tomada por la OEA, la ONU y el propio presidente de Estados Unidos que condenó el golpe.
Volviendo a la cronología de Eguigure este recordó que el 23 de junio el candidato a Alcalde de Tocoa de la izquierdista Unificación Democrática sufrió un grave atentado cuando sicarios dispararon casi 30 balas de AK 47 contra su automóvil y resultó gravemente herido. En esa misma ciudad fue asesinado Carlos Escaleras (ex candidato a alcalde por el mismo partido) hace ya mas de diez años, caso emblemático de uno de los tres que se litiga ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos”.
Hay una cantidad de hechos similares que precedieron a lo actuado por los militares el 24 de junio cuando el presidente Zelaya destituyó al general Romeo Vásquez,(un alumno aventajado de la Escuela de las Américas) y aceptó la renuncia del ministro de Defensa, Edmundo Orellana, después que ambos desobedecieran la orden de distribuir el material necesario para la realización de la consulta el pasado 28 de junio.
Al día siguiente, en un acto de extrema ilegalidad, la magistrada Rosalinda Cruz, anunció una decisión de la Corte Suprema que ordenaba la restitución en su cargo de Romeo Vásquez. Esa institución se plegaba al golpe.
El presidente solicitó de inmediato al Consejo Permanente de la OEA una reunión urgente para el 26 de junio, a la vez que envió una carta a los presidentes del mundo denunciando la rebelión contra el poder civil, la voluntad del pueblo y la Constitución. Valientemente advirtió que no se detendría la consulta popular y llamó al pueblo en defensa de sus derechos.
Por su parte, el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, COPINH, denunció el golpismo y el secuestro de las urnas por los militares como “una ofensiva golpista planificada y ejecutada de manera articulada entre el Congreso Nacional fascista, los medios de comunicación y sus dueños; El Ministerio Público, los empresarios más poderosos del país y las Fuerzas Armadas, que han venido actuando en franco desacato a las decisiones del poder ejecutivo”. Se denunció que el ejército asumió un papel similar al de los años 80 “cuando servía de instrumento de desestabilización y represión” y también “la injerencia y participación de Estados Unidos y su embajador en Honduras, quién alertado de antemano sobre los hechos denunciados abandonó el país, y llamó a los directivos del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional y otras instituciones cercanas al gobierno norteamericano, a abandonar Honduras”.
El mismo día el presidente convocó a los sectores populares a la Casa de Gobierno y también al Estado Mayor de las Fuerzas Armadas para reafirmar su compromiso con la consulta. Al frente de su pueblo recuperó las urnas secuestradas.
Eso le costaría el secuestro y traslado ilegal y la instalación de un golpe brutal, repudiado a nivel mundial desde donde se exige la restitución del mandatario.
LA MANO QUE MECE LA CUNA
De acuerdo con un trabajo del Observatorio Social Centroamericano entre los propulsores del golpe figuran también las trasnacionales farmacéuticas que tienen sus laboratorios en varios países de América central y que apoyaron el movimiento desestabilizador contra el presidente Zelaya impidiendo a principios de este año la compra de medicamentos genéricos a precios posibles para atender la demanda del pueblo hondureño, con un atraso de más de medio siglo en salud.
En esto colaboraron activamente las Fundaciones de la CIA, como la National Endowment Foundation (NED) (supuesta Fundación para la Democracia) Y la Agencia Internacional para el desarrollo (USAID) y especialmente el nuevo engendro de ambos, “UnoAmérica” (Unión de Organizaciones Democráticas de América Latina)cuya peligrosidad aumenta con los días. Financiada por la NED y conformada por militares, paramilitares de las pasadas dictaduras, mercenarios y fascistas UnoAmérica está señalada en el intento de intento de asesinato contra el Presidente de Bolivia, Evo Morales.
Precisamente la prensa hondureña en defensa del golpe dio testimonio del apoyo de esos grupos criminales en sus declaraciones desde Colombia contra el presidente y estimulando el golpismo. Varios ex militares hondureños de los tiempos de la guerra sucia partícipes en el golpe son partes de esta organización que tomó las bases de la siniestra Operación Cóndor, una coordinadora criminal de las dictaduras del Sur y las centroamericanas. El periodista Jean Guy Allaard la llama “Alianza Fascista Panamericana” con toda razón.
Pero el factor externo y fundamental detrás del golpe es el interés en la preservación de las bases militares de Estados Unidos en Honduras, dentro del plan de control de ese país, cuando el mapa de Centroamérica no favorece a Washington. Como denunció el Grupo de Estudios sobre América Latina y Caribe(GEAL) a fines del año 2007, Washington considera a Centroamérica su “frontera sur”, y el plan es resguardarla bajo una fuerte presencia militar.
Esto se complicó más con el nuevo plan de seguridad regional para México y Centroamérica al que destinó Washington mil 400 millones de dólares. Sandino Asturias, director de la ONG “Centro de Estudios Guatemaltecos” sostuvo que “al plan Maya-Jaguar y Palmerola, se unen los guardacostas en El Salvador, los helicópteros estadounidenses en Guatemala y Honduras, el fuerte papel de la DEA y el centro de radares en el aeropuerto (militar) salvadoreño” al explicar la estrategia estadounidense.
El plan Maya-Jaguar, acordado en 1998 y “renovado cada año por Guatemala y Estados Unidos, establece la presencia de soldados estadounidenses en territorio guatemalteco para reprimir el narcotráfico”.
Este movimiento de tropas de Estados Unidos que además asesoran y forman policías y militares es respaldado por las unidades de infantería y naves de la Fuerza Aérea en la base de Palmerola.
Allí recordó Asturias se encuentra la pista de aterrizaje más grande de Centroamérica que tiene más de dos mil 600 metros, específicamente necesaria para los grandes aviones de Estados Unidos.
“Hay un triángulo entre El Salvador, Guatemala y Honduras que refuerza la presencia militar de Estados Unidos” dijo Asturias. El comisionado de derechos Humanos de Honduras Ramón Custodio ha denunciado que “Palmerola es una ocupación militar” de Estados Unidos en su país.
A esta presencia invasora se añade ahora una nueva creación. El 6 de febrero de 2009, el embajador de Estados Unidos Hugo Llorens, activo participante en el golpe y con una larga trayectoria en acciones similares en otros países)scolocó la primera piedra de una base supuestamente antidrogas que deberá estar concluida en marzo de 2010 para ser inaugurada por el gobierno que asuma el 27 de enero de ese año.
El Departamento de Gracias a Dios donde se ubica la base, es fronterizo con Nicaragua y estratégico para los planes de dominación regional de Washington. Se sostiene que por ese corredor pasa droga procedente de Colombia hacia Estados Unidos y esto incluye al departamento insular de Islas de la Bahía,(Utila, Roatán, y Guanaja).
El almirante James Stavridis, jefe del Comando Sur ya anunció la instalación de alta tecnología en el lugar y el envío de aviones y avionetas de interdicción, lanchas rápidas. También habrá entrenamiento de tropas.
Este trata de ser una síntesis de un golpe que ha provocado una fuerte interna al interior de Estados Unidos. De actuar como debiera Obama tendrá que enfrentar en serio ya fondo al aparato industrial militar de Estados Unidos, a lo que ya ha aramdo como una telaraña de desestabilización de gobiernos y para armar golpes, que ya se han intentado en Venezuela, Bolivia y también en 2008 en Argentina-en los que algunos sectores mmaaron acción "dettituyente" y en otros lugares.
Debería desttituir al embajador Llorens y de sus cargos que aún mantiene Negroponte. Eso es como iniciar una guerra interna dicen algunos analistas . También debería desactivar a la Cuerta Flota, porque si se declara un bloqueo absolutamente aislante para los golpistas hondureños. ¿Quien va aceer que por la estartatégica base de Palemora no llegue la "ayuda" para los golpistas todos depedientes de Washington. En tanto no s epuede dejar en soleodad a un pueblo amenazado de muerte y donde en cualquier momentos se puede producir un baño de sangre.
Para los “halcones” de Washington cualquier posibilidad de que un presidente como Zelaya continuara en el cargo o fuera sucedido por alguien con su misma posición en defensa de la soberanía nacional y con independencia real de Washington no “es conveniente y menos en una región hay varios gobiernos insumisos”
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Cetedo |
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Fuente Radiohaya
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