Uribe Vélez. Genio y figura hasta la sepultura |
Por Gloria Gaitán |
Colombia
Por Gloria Gaitán
A Álvaro Uribe no le importa la vida de los seres humanos sino la defensa de su prepotente y despótico dominio. |
Cuando se comenzó a saber que Piedad Córdoba - con la tenacidad que todos conocemos - había logrado concretar la liberación de varios rehenes en manos de las FARC y que se requería la coordinación con el gobierno colombiano, le escribí un correo dándole mi opinión sobre la contraparte que tenía que contactar diciéndole: "siempre actúan con cartas por debajo de la mesa... No lo olvides y piensa muy bien lo que te están proponiendo, porque sin duda alguna es una trampa. Cuídate, por favor. Abrazos cariñosos, Gloria Gaitán".
A Álvaro Uribe no le importa la vida de los seres humanos sino la defensa de su prepotente y despótico dominio. Es por éso que no podía permitir que Piedad Córdoba se luciera y que la voluntad unilateral de las FARC de liberar a cinco rehenes transcurriera dentro de la normalidad. Es por eso también que tejieron la maniobra provocadora que consistió en que aviones del Ejército comenzaron a rastrear amenazadoramente al helicóptero donde iba la comisión humanitaria y que se supiera que en tierra se presentaban combates en los que un guerrillero había perdido la vida y otro, que avanzaba con los rehenes, había desaparecido.
Ahí estaba la trampa que el gobierno le tendió a los miembros de "Colombianas y colombianos por la paz", ya que quedaron entre la espada y la pared: o bien guardaban silencio sobre lo que estaba ocurriendo para no caer en la provocación, o denunciaban públicamente el asunto para que la opinión internacional sirviera de escudo de protección a la vida de los secuestrados y de la misma comisión humanitaria. Optaron por la segunda inevitable opción.
El resultado no podía ser otro: la "embejucada" de Uribe, que previamente hacía parte del libreto y la esperada reacción de la opinión pública que le echaría la culpa a la "imprudencia" de Jorge Enrique Botero, valiente periodista miembro de la comisión humanitaria, por haber denunciado, a través de Telesur, las peligrosas maniobras que se venían adelantando y que ya habían dado como resultado, como dijimos, la muerte y la desaparición de guerrilleros integrantes del grupo de acompañantes de los secuestrados que avanzaban hacia su liberación.
Afortunadamente el país sabe perfectamente que cada operativo relacionado con la llamada "seguridad democrática" y la liberación de los rehenes ha ido acompañada por mentiras y maniobras diabólicas por parte del gobierno. Esta es una más.
Logró Uribe que este operativo no tuviera un "happy end", porque no podía permitir que los colombianos y la opinión internacional aplaudieran la figura de Piedad Córdoba y a "colombianas y colombianos por la paz", casi todos destacados oponentes del actual gobierno.
La mezquindad de Uribe nos ha dejado en vilo y ha puesto en jaque la voluntad de liberación unilateral de las FARC. Este ha de ser uno de los factores que se incorporen al inevitable juicio penal que internacionalmente se le hará a Uribe Vélez (nuestro Fujimori) cuando deje la Presidencia y lo juzgue, en toda su dimensión criminal, la Corte Penal Internacional.
Nota: Vale la pena dejar constancia que ahora mismo este correo-e se me ha "desaparecido" y borrado en dos ocasiones consecutivas... El envío también ha presentado muchas dificultades. Por favor infórmeme si lo recibió (nota de Gloria Gaitán)
|
:
Aporrea |
|
|