Estrategias de dominación

Malestares

Florencia Beloso - Coordinadora CETEDO (Argentina)

Para muchos paraguayos la presidencia de Fernando Lugo significa una "transición histórica". Meses antes de asumir (15 de agosto de 2008) el ex obispo ya denunciaba un complot contra su futuro gobierno. En abril de 2008 el Partido Colorado logró mayoría en el Parlamento y en ese contexto muchos analistas vaticinaban que sería difícil garantizar la gobernabilidad, en los próximos cinco años.

"Lugo muy pronto dejará de ir a la zona del departamento de San Pedro sino que irá ‘junto a San Pedro’ ya que ante su falta de acción para dar soluciones a la problemática de la tierra, los campesinos podrían producir un magnicidio (…) está haciendo huir a todos los inversores extranjeros de nuestro país, los sojeros ya no pueden trabajar en nuestro país por culpa de los autodenominados sin-tierras". Esta declaración amenazante hacia el presidente Lugo fue realizada por Julio Colmán - ex diputado del Partido Colorado – para el periódico La Nación de ese país, tras cumplirse los cien días del gobierno del ex obispo.

Todas las estructuras de poder que surgieron durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989) quedaron en manos de sus continuadores en la democracia. Lugo se enfrenta a un modelo de acumulación agroexportadora que durante décadas fue legitimado por los gobiernos de facto. Este esquema económico sustentado por los millonarios ingresos de Itaipú y Yacyretá, es sostenido por diversas fuerzas de poder con las que el presidente paraguayo deberá negociar, entre ellas, se encuentra la Asociación Rural del Paraguay (ARP), la Unión Industrial Paraguaya (UIP) y Cadelpa que reúne a todos los agroexportadores del país. Estas entidades ya se manifestaron duramente ante la decisión del gobierno de implementar un impuesto a la exportación de soja y se mantienen en alerta permanente, luego de que el presidente aprobara la creación del Consejo de Reforma Agraria constituido por organizaciones campesinas - que más tarde contará con el apoyo de pequeños productores - . Mientras tanto, el anuncio llevó tranquilidad a los miles de campesinos que reclaman el derecho a las tierras en manos de productores de soja brasileños.

Otro gesto que causó malestar pero esta vez en el interior del gobierno fue el viaje de Lugo a Estados Unidos, según informó por entonces la prensa paraguaya. El ex obispo le planteó a George W. Bush la necesidad de combatir la pobreza de su país y reforzar más el trabajo de Paraguay y EEUU en el Programa Umbral de la Cuenta Desafío del Milenio, financiado por la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID); la misma que subvenciona los procesos de desestabilización en varios países de Latinoamérica entre ellos Venezuela y Bolivia, sosteniendo a partidos políticos, medios de comunicación y diversas ONG’s con el objetivo de golpear a estos gobiernos ya no con armas sino a través de organismos “democráticos”. Por esta razón, es necesario seguir de cerca estas campañas “anti - pobreza” que de a poco van convenciendo a las poblaciones hasta transformarlas en enemigas de los procesos de cambio en la región.

Lugo también viajó a Colombia y firmó con ese país, diversos acuerdos para combatir el secuestro en Paraguay. En relación con este tema el presidente paraguayo le manifestó a su homólogo Álvaro Uribe un rechazo absoluto al accionar de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y vinculó a su canciller, Rodrigo Granda, con el secuestro y homicidio de la joven Cecilia Cubas (hija del ex presidente de Paraguay Raúl Cubas asesinada en 2005). Finalmente, y luego de haber sido rechazado el asilo político por el gobierno argentino, en un fallo muy polémico, la Corte Suprema de Justicia Argentina autorizó la extradición de los presos paraguayos acusados de ese crimen.

Otro malestar que se irá alimentando con el correr de los días es el provocado por la destitución de las cúpulas de las fuerzas militares y policiales. "Estamos tratando de erradicar la rosca mafiosa en la institución policial” explicó el ministro del Interior paraguayo Rafael Filizzola.

Varias encuestas realizadas en estos últimos meses indican que más del 60 por ciento de la población apoya al presidente Lugo. "Creo que estamos dando pasos lentos, adelante, con dificultades, pero vamos a seguir avanzado" expresó el presidente. Hay diversos frentes de batalla abiertos y la esperanza del pueblo dará un poco de oxígeno a este proceso en el que no faltará la mano invisible del enemigo.



: CETEDO